La pérdida de audición es una de las sensaciones más desagradables que puede experimentar una persona. Su aislamiento exterior es progresivo y eso termina por afectar a su personalidad y a la manera de comportarse con los demás. ¿Es irreparable la pérdida de audición? Un implante coclear puede devolverle la audición, y con ello, la vida.
El oído es una perfecta máquina que capta toda clase de sonidos compuesta por tres partes diferentes y especializadas: el oído interno, el medio y el externo. De esta manera, cuando se produce un sonido a nuestro alrededor, el oído lo capta, lo codifica y transfiere al cerebro la información del sonido captado. El sonido del agua que cae del chorro de una fuente, el arrullo del mar, la risa de un niño… Sonidos que, por las razones que sean, y con la edad, languidecen en nuestro oído hasta casi desaparecer. El resultado: aislamiento de la persona, una sensación continua de malestar y enfado perpetuo.
¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué dejamos de oír? Porque una de las tres partes del oído falla. En cuanto eso ocurre, las otras dejan de realizar su función. Una sensación cada vez mayor… ¿e irreparable? No si se recurre a un implante coclear, un producto sanitario de alta tecnología y precisión que ponemos a tu disposición en Vida-es y que, en caso de que padezcas una sordera cuyo origen sea la destrucción de las células ciliadas de la cóclea ―recuerda que estaba ubicada en el oído interno―, volverías a recuperar parte de la audición con este dispositivo.
Este implante se colocaría en la cóclea, que es ese órgano que siempre se ha representado con forma de caracol ―la que tiene, por otra parte―, y que es el lugar donde la percepción descifra los sonidos en palabras, música o ruido; y donde también se encuentra, como curiosidad, el sentido del equilibrio. ¿Cómo funciona? Se trata de un implante que genera unas señales eléctricas que se encargan de transmitir al cerebro la información codificada.
El implante coclear consta de dos partes: una interna y otra externa. La primera se coloca dentro de tu cabeza, mientras que la segunda se ubicaría fuera de ella. Para la primera se requiere una anestesia general o, en ciertos casos, una local potente. Mientras que la segunda parte del implante ―que es la que procesa el sonido ambiente que se traslada a la primera― se coloca en la cabeza un mes después de la operación.
¿Cómo sabes si requieres un implante coclear? Si padeces sordera total o profunda y estás decepcionado o harto del uso de audífonos, o bien si tu hijo padece hipoacusia grave, es una alternativa a la que puedes recurrir, siempre y cuando te pongas en manos de buenos profesionales.
Y para concluir, ¿significa que vas a recuperar toda la audición con este implante? No, porque se trata de una prótesis, y no cura la sordera de manera definitiva, pero sí recuperarías buena parte de ella.