Te ponemos un pequeño ejemplo para que entiendas la importancia de la visión en el aprendizaje infantil.
Daniel tiene seis años y está en la edad de aprender a leer y escribir. Es un niño inteligente que cursa 1º de primaria, atento, desenvuelto y con gran capacidad creativa. Su madre le considera un niño brillante, no sólo por el hecho de ser su madre, sino porque lo compara con su hermana mayor y éste sobresale bastante más, aun siendo cuatro años menor.Cuando termina el primer trimestre escolar y llega a casa con las notas su madre se sorprende: ha sacado un “suficiente” en todas las asignaturas. ¿Su hijo con aprobados raspados?
–No puede ser- piensa ella. Por este motivo acude a una tutoría con las profesoras de su hijo y éstas le explican que le han aprobado por pena, porque es un niño tan despistado y desastroso que no se merecía ni siquiera los “suficientes” que le han puesto. La madre sale en su defensa, argumentando que Daniel es todo lo contrario y apostando por que ellas mismas se darían cuenta a lo largo del curso y cambiarían la idea equivocada que tienen del niño.
En ese período de tiempo, a Daniel le hacen la revisión rutinaria de los 6 años y la enfermera detecta que no llega a leer las letras del letrero que debería ver sin complicaciones y le sugieres que acuda a un centro especializado en optometría.
Efectivamente el niño tiene un problema de visión. Siete dioptrías en cada ojo hacen que haya sido un milagro que Daniel haya aprendido a leer. A parte de la hipermetropía, también le detectan astigmatismo, lo que dificulta más todavía la visión.
Y es que, el 80% de la información del entorno que llega a nuestro cerebro, lo hace a través de la visión.
Por eso es tan importante la revisión de un optometrista, que realice un examen visual completo a nuestros hijos y pueda detectar cualquier anomalía que impida al niño desarrollar sus capacidades y aptitudes en el entorno escolar.
Hay situaciones en las que las madres no somos capaces de detectar precozmente los problemas visuales de los niños, como le pasó a la de Daniel, por eso tenemos que ponerlos en manos de expertos y descartar posibles razones de fracaso escolar, distracción en el colegio, síndrome de déficit de atención o problemas de aprendizaje simplemente.
Gracias al descubrimiento de los especialistas, Daniel ha terminado el curso con notables y sobresalientes y, además, con el reconocimiento de las profesoras ante su equivocación al clasificar al niño de “desastre”.
Como Daniel hay centenares de niños que tienen problemas para aprender en el colegio, pues el 100% de las tareas que realizan son tareas visuales que repercuten en la lectura y la escritura, que es la base del aprendizaje en sí mismo.
También es una causa del Déficit de atención por hiperactividad. Está demostrado que los niños con problemas visuales, son más susceptibles de desarrollar este déficit.
Realmente es un problema de procesamiento visual. Las retinas del niño pueden captar una foto de lo que ven, pero esta imagen se puede perder y su cerebro no saber qué hacer con ella, ya que no la interpreta ni procesa y hace que se pierda en el camino. Si los niños no tienen completamente desarrolladas una serie de habilidades visuales y perceptuales, será complicado que evolucionen el resto de las habilidades que tienen que demostrar con cierta edad.
El problema está en que el niño no sabe que ve mal, y no se queja, de ahí surge la necesidad de realizar un examen optométrico completo que detecte los problemas visuales del niño y nos dé las soluciones.
Más adelante te informaremos sobre las terapias visuales y sus ventajas a la hora de detectar y solucionar los problemas de visión.
